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Top 5 Ambiental de la semana

5 aspectos clave para entender por qué la declaratoria de las Naciones Unidas del derecho al medio ambiente sano como un derecho humano universal es un hito trascendental.

1. Contexto general.

El pasado 28 de julio, la Asamblea General de las Naciones Unidas (“AG”), expidió una nueva Resolución a través de la cual declaró el derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible como un derecho humano universal. El texto avalado con 161 votos a favor y solo 8 abstenciones, exhorta a los Estados, a las organizaciones internacionales, las empresas y demás interesados a adoptar políticas, aumentar la cooperación internacional, reforzar la creación de capacidad y seguir implementando buenas prácticas en la lucha contra la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la contaminación o, como se le denomina “la triple crisis planetaria”.

2. Trayectoria del derecho a un ambiente sano en el ámbito jurídico internacional.

Inicialmente, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 proclamó la protección de varios derechos, dentro de los cuales no se estableció ninguna disposición relacionada con la protección del medio ambiente. Siendo así, fue hasta la Declaración de Estocolmo en 1972 que se introdujo la protección del medio ambiente refiriéndose concretamente al “medio ambiente humano”.  En ese sentido este instrumento estableció que “el hombretiene el derecho fundamental (…) al disfrute de condiciones de vida adecuadas en un medio ambiente de calidad que le permita llevar a cabo una vida digna”.

Posteriormente, la protección de este derecho continuó su desarrollo a través de distintos instrumentos internacionales relevantes en materia ambiental como lo son: la Declaración de Río (1992); el Protocolo de Kioto (1998); el Protocolo de San Salvador (1999); y el Acuerdo de París (2016). Si bien estos instrumentos desarrollaron disposiciones tendientes a proteger el medio ambiente – a través de conceptos generales como el desarrollo sostenible y objetivos para la lucha contra el cambio climático y el calentamiento global – ninguno de estos codifica de forma expresa el derecho de las personas a un ambiente sano y/o saludable, a excepción del Protocolo de San Salvador (que a pesar de otorgarle una connotación de derecho “humano”, no lo reconoce como un “derecho humano universal”). Cabe resaltar que el Protocolo de San Salvador fue integrado al Sistema Interamericano de Derechos Humanos como una herramienta que posibilitó incorporar progresivamente al sistema, otros derechos y libertades antes no consagrados como el derecho a un ambiente sano.

3. ¿Por qué ésta declaratoria se considera como un hecho histórico para la comunidad internacional?

De conformidad con las distintas declaraciones realizadas por la comunidad internacional, este suceso resulta trascendental por diferentes motivos: (i) ayudará a los Estados a implementar herramientas que acelere el cumplimiento de sus compromisos ambientales; (ii) reconoce que el impacto negativo de la crisis climática impide el disfrute de los derechos humanos; (iii) eleva la categoría de este derecho a derecho humano universal y de esta manera amplia su connotación a nivel internacional; (iv) brindará nuevas herramientas a los defensores del medio ambiente para hacer exigible este derecho e (v) incentivará a la sociedad civil para que se exija la protección al medio ambiente ante los gobiernos de una manera más contundente.

De igual manera, de acuerdo con información oficial publicada por la ONU, este logro representa sobre todo un “triunfo simbólico con altas repercusiones políticas”, ya que brindará un nuevo espacio para que los países consideren profundizar en la protección del derecho a un medio ambiente sano dentro de sus jurisdicciones y con ello, fortalecer el compromiso de la comunidad internacional frente a lo que se denomina la triple crisis planetaria.

4. Protección del derecho a un medio ambiente sano en el Sistema Interamericano.

En la práctica, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (“CIDH”) ha reconocido, a través de sus distintos fallos, el derecho a un medio ambiente sano, dando aplicación al Protocolo de San Salvador ya mencionado. Sin embargo, dicha aplicación se ha dado a través del reconocimiento de otros derechos contemplados en la Convención Americana de Derechos Humanos (v.gr personalidad jurídica; a la vida; las garantías judiciales; tutela judicial efectiva, entre otros) los cuales suelen estar estrechamente ligados a temas relacionados con el medio ambiente. A continuación, algunos ejemplos de lo anteriormente mencionado:

a) Comunidad Kichawa de Sarayaku vs Ecuador: La CIDH protegió el derecho de la comunidad a la consulta previa y a la propiedad comunal por afectaciones ocasionadas por proyectos petroleros. Sin embargo, dentro del análisis de fondo la Corte resaltó que los derechos vulnerados iban estrechamente ligados a la protección del derecho a un medio ambiente sano, por cuanto debía considerarse que las poblaciones indígenas desempeñan un papel fundamental dentro del desarrollo sostenible, a través del ejercicio de su identidad, cultura e intereses.

b) Comunidad Yakye Axa vs Paraguay: En este caso la comunidad Yakye reclamó la violación del derecho de propiedad ancestral por haber sido obligada a reasentarse en zonas con condiciones de vida deplorables, impidiendo el desarrollo de sus actividades cotidianas. La CIDH falló en favor de la comunidad, resaltando que el tener acceso a condiciones de vida dignas no solo protege el derecho a la vida sino también a un medio ambiente sano.

5. ¿Esta Resolución realmente generará cambios significativos?

Es importante tener en cuenta que toda resolución y/o decisión de la AG es una mera expresión formal de una opinión concertada con base a la deliberación de los Estados miembro, frente a un tema de relevancia coyuntural. Por lo tanto, sus efectos no son vinculantes para ningún Estado, ni tampoco da lugar a sanciones por su inobservancia ya que son, por regla general, una herramienta Soft Law. Sin perjuicio de ello, la Resolución tampoco generaría efectos significativos a países latinoamericanos, como Colombia, que ya implementaron dentro de sus constituciones este derecho (v.gr. derecho a gozar de un ambiente sano).

Caso contrario será para aquellos países que no han adoptado este derecho en sus legislaciones nacionales y, por tal motivo, la Resolución podría tener un impacto más significativo en dichas jurisdicciones domésticas.